Un año más se hace necesario visibilizar la urgencia de seguir trabajando por la igualdad entre mujeres y hombres. Una vez más se hace necesario un 8 de marzo.

Ante determinadas voces que intentan pervertir el significado de la lucha feminista, se hace urgente recordar que el feminismo es un movimiento social y político de más de trescientos años de historia que, siempre con medios pacíficos, pretende que las mujeres, que son la mitad de la humanidad, puedan disfrutar de los mismos derechos que la otra mitad de la población mundial. Que reclama el respeto y la tolerancia entre las personas, que lucha para que no se pueda discriminar a nadie ni en función del género, ni del color de la piel, ni el origen, ni de las creencias.

El feminismo, por tanto, es una defensa inequívoca de los derechos humanos. Las universidades, como centros de creación y transmisión del conocimiento, deben ser líderes en la defensa de los valores democráticos e igualitarios. La inteligencia, las capacidades y el talento no tienen sexo, y todos son necesarios para la construcción de un mundo más justo, pero también más sostenible.

Desde el Irie apoyamos la conmemoración de esta fecha significada y mantenemos el compromiso por la coeducación, como herramienta básica de convivencia, y como prevención de intolerancias y violencias.

Feminismo es justicia, igualdad, sororidad y defensa de los derechos que nos convierten en ciudadanas de pleno derecho a todas las partes del planeta.